Ser del Sabadell no se hace. Se nace.
Tuve la suerte de ir por primera vez en 1974 a la Nova Creu Alta y me fascinó el estadio ,el equipo y el portero serbio (antes yugoslavo) Nebojsa Djordjevic. Con casi 7 años nació mi pasión por un equipo de futbol, casi 5 décadas después continua intacta.