Su éxito, especialmente en Alemania, y en los últimos años en el crecimiento en nuestro país se debe al Octavia. La berlina tiene, como ejemplo, en el modelo que probamos Combi Scout, todos los componentes para hacernos disfrutar.
La marca de Mlada Moleslav renovó el Octavia el pasado año y las sensaciones no pueden ser más positivas. A la comparativa, siempre favorable, en cuanto a prestaciones, habitabilidad, calidad-precio, se une la notable mejoría en cuanto a la tecnología. En el modelo que probamos, las sensaciones que tuvimos, es la de estar delante de un berlina muy equipada, con mucho espacio interior, tanto en la parte delantera como en la trasera. Robusto, polivalente y muy equipado.
Combina la alta funcionabilidad con la elegancia dinámica. Y es que su diseño gusta tanto desde la parte trasera a la delantera por la precisión en los acabados y su dinamismo. Sus dimensiones van desde los 4'69 metros de largo, por 1'81 metros de ancho y 1'53 de alto. Sensaciones que nos hacen ver bien el coche agarrado a la carretera. Hicimos la primera prueba, tanto por autopista como por carreteras secundarias, con curvas, que nos permitieron comprobar la buena capacidad de reacción. 
Pudimos comprobar, una vez más, como Skoda es imbatible, en cuanto a su espacio. Y buen ejemplo de ello es el maletero de 620 litros, uno de los mejores en su segmento que puede alcanzar hasta los 1.740 litros si se abaten los asientos traseros.
Tecnológicamente, el Skoda Connect te permite conectarte con múltiples alternativas, que hacen la conducción más amable tanto para el conductor - con la calefacción en el asiento - como para los acompañantes.
El Octavia familiar apunta, sobre todo a la practicidad. Como el sedán, gana opciones de confort, con un volante calefactable y llaves personalizadas. Y nuevas soluciones Simply Clever, como mesas plegables en los respaldos de los asientos delanteros, lámparas LED, la linterna extraíble en el maletero.
22 años del exitoso Octavia.




