Y me dijo. 'En este momento pensé que los sueños se hacen realidad. Pensé en mi familia y a ellos va dedicado'. Esta es una de tantas historias de tantos nadadores que se lanzan a la piscina y la imagen de Solaeche, con el que hablé por primera vez, aunque fotografié otras muchas, es el reflejo. Quedan más historias, y los sueños con trabajo y sin mala suerte se cumplen... en forma de 1.58.80 para Eduardo




