Estamos al volante como hemos dicho del X4 XDrive 25D, el diesel de 231 CV del que desnudamos a continuación su ficha técnica. Motor de 1.995 Cv, diesel de cuatro cilindros en línea con una potencia de 231 CV para una velocidad máxima de 230CV y una aceleración de 0 a 100 en 6’8 segundos con el cambio automático de 8 velocidades.

Conducimos tanto en ciudad pero especialmente en carreteras, autopistas y autovías con un consumo misto de 5’7 litros a los 100 con un máximo urbano de 6’2 y un mínimo de 5’1 en carretera para un depósito de 60 litros con lo que ampliamente no hubo necesidad de repostar pese a hacerle un buen kilometraje al X4. Unas dimensiones de campeón, con 4’752 metros de largo por 1’918 y 1’621 de ancho y alto. Su maletero es de 525 litros que sube hasta los 1.430 litros echando la fila de atrás de asientos.
Por hacer un guiño arlequinado, llevamos el coche hasta Olot donde jugaba el CE Sabadell de fútbol un partido decisivo. El escudo de BMW y del Sabadell presenta el arlequinado azul y blanco que tanto sentido tiene también en la capital del Vallès Occidental. Más allá de esta anécdota y la aclamación popular.

Hablar del X en BMW ya indica de por sí robustez y deportividad. Para eso la combinación entre SUV y Coupé que tantos elogios y con razón tiene la marca alemana y que desde la aparición del X4 no ha parado de tener aplausos al igual que otros BMW X. El toque deportivo sobresale con luz propia en este modelo. Más allá de que personalmente mida 2 metros el que escribe esta crónica, los que no son tan altos como yo tampoco encontraron problemas de espacio atrás. Si bien es cierto que viajamos cuatro durante la prueba más larga. Sin duda es uno de los SUV más elegantes y deportivos de la actualidad y en concreto de los que haya probado últimamente.




