España suma cinco medallas al llegar al ecuador de los Juegos. Una de oro, dos de plata y dos de bronce. Ocupa el puesto número 24 en el medallero. Ese es uno de los principales problemas que ha tenido el deporte en España y sobretodo a través de algunos directivos y periodistas: la medallitis.
Se encumbra al deportista que ha logrado la medalla. Pocos conocian a la taekwondista Adriana Cerezo o al ciclista David Valero, los dos primeros medallistas. El paso de las jornadas hace destacar al judoka, a la piragüista, al remero etc y si logra medalla se le encumbra y si queda cuarto o no llega lejos, se le olvida.
De repente se lee que 'hay que recalcular el número de medallas que va a sacar España'. Todo en pos de la medallitis. Hoy han ganado dos medallas tras varios días sin. El éxito solo es para los deportistas, para sus familias, para sus entrenadores y clubs.
La comparación con paises como Italia sonroja. Actualmente acumula 2 medallas de oro por 8 de plata y 14 de bronce. 24 medallas. A una media de 3 por día.
También sonroja como federaciones y deportes se ponen detrás de la medalla y se lanzan a la bandera cuando hay un éxito solo por un deportista a nivel individual. Uno de los casos más claros es el de la natación. En los Juegos de Río'2016, Mireia Belmonte logró dos medallas: el oro y el bronce. En los Juegos de Londres'2012 había conseguido otras dos medallas, ambas de plata. En estos Juegos de Tokio'2021 aún luchó por el podio en los 400 estilos siendo cuarta.
Belmonte tapó con sus medallas tanto en los Juegos del 2012 y del 2016 la mala planificación de la natación española. Poca culpa tienen sus nadadores y algunos de sus técnicos. Mucha los directivos. Ahora en Tokio'2021,sin medalla, no se pondrán detrás de ningun podio y de ninguna bandera. No hay éxitos y si sigue habiendo medallitis.




