Desde luego poco se parece el Karoq al Yeti, el coche al que vino a reemplazar en el 2017. El Karoq es un SUV compacto del segmento C de Skoda que como suele ser norma de la casa es altamente competitivo en cuanto a – una cada vez mejor calidad – junto a su precio y capacidad. El Like tiene un atractivo motor de 115 CV con una caja manual en esta versión diesel que tiene estimado un consumo mixto entorno a los 4’6. En su coche sobrio y que tiene lo mejor para llevartelo a casa, con una conducción agradable y buenas sensaciones al volante.
El Karoq cuenta, en cuanto a dimensiones, con 4’382 metros de largo por 1’538 de alto y 1’841 de ancho. Como suele ser una de las calidades más apreciadas en los Skoda, su maletero presenta unas cifras imbatibles con 521 litros que se convierten en un máximo de 1.605 litros. Sin duda, palabras mayores. Vehículo de 4 válvulas con tracción delantera y caja manual de 6 velocidades con una velocidad máxima de 188 Km/h y una aceleración de 0 a 100, en poco más de 10 segundos. El modelo está disponible en dos colores de pintura exterior: Blanco Luna y Gris Metal, que es el modelo que probamos. Cuenta con llantas de aleación de 17 pulgadas.

En el interior, el confort y la funcionalidad para el conductor se realza gracias a la pantalla MaxiDot a color en el cuadro de instrumentos y el sistema de navegación Amundsen con pantalla táctil 8 pulgadas que además incorpora el SmartLink+ y el Infotainment Online. En el TDI que probamos también se incorpora el sistema Varioflex en los asientos traseros. Además, esta edición limitada cuenta con el sistema Travel Assist con reconocimiento de señales de tráfico el cual se añade a otros asistentes del acabado Ambition como el Front Assist, el Asistente de Luces y Lluvia, el Sensor de aparcamiento trasero y Cámara de Marcha atrás.




