Sentado al volante noté un espacio mayor que en la prueba de hace unos años. Ciertamente mido cerca de 2 metros y ahora mis piernas no chocan con nada siendo mucho mayor la habitabilidad, tanto delante como atrás. Es un plus que se nota y que pone el Focus en una excelente posición respecto a sus rivales de gama. Y no solo para los que somos asi de altos. También la mejora en los materiales dan esa mayor sensación de confortabilidad.
Un coche estéticamente más agradable y más bonito tanto si lo ves en la parte delantera como en la trasera. Un coche más dinámico y menos exagerado que el anterior. Más elegante lo veas por donde lo veas.

Ciertamente el acabado Titanium el más alto de la gama (con toda una serie de mejoras en cuanto a llantas, luces leds y control de crucero entre otras) aumenta todas las bondades del Focus que vimos ya hace unos meses en el Automobile de Barcelona. Una pantalla de 8 pulgadas
En cuanto a dimensiones. El maletero tiene 375 litros que aumenta hasta unos notables 1.354 litros
El motor tricilindrico se ajusta con su caja automática de 8 velocidades para obtener según Ford un consumo inferior a 6 litros. Todo ello nos produjo una mejor sensación en la conducción y con buen agarre durante toda la prueba.

Un Focus siempre es un Focus y esta renovación le sienta de maravilla.




