En nuestra prueba pudimos disfrutar del Volkswagen T-Cross Sport 1.0 TSI de 115 CV y una caja de cambios automática de 7 velocidades DSG (También está la opción de motor de 95 CV y en caja manual de 6 pero esa es otra historia. Nos centramos en este modelo de SUV urbano que representa la apuesta fiable de Volkswagen. Referencias obligadas al Polo, uno de los clásicos de la marca germana.
Sus dimensiones son de 4’11 metros de longitud por 1’76 de ancho y 1’58 de alto con una distancia de ejes de 2’45. El maletero cuenta con 385 litros – que felizmente suben hasta los 455 gracias a la que los asientos traseros se pueden echar un poco para adelante. Si además éstos se abaten se alcanzan unas cifras de 1.281 litros. Incluso el asiento del copiloto también se reclina. Por tanto también suma en positivo en cuanto a habitabilidad se refiere.

El diseño exterior tiene la fuerza mostrada por el T-Rock. Es un coche que ya desde fuera aporta robustez – como ejemplo el paragolpes trasero si nos acercamos al vehÃculo – y desde más lejos y más si es con el color verde turquesa del coche de prueba más todavÃa. De hecho hay 12 colores y en todos ellos y siguiendo en la parte posterior vemos una lÃnea horizontal roja.
Nos gustó el interior por muchos motivos. De entrada, nada más sentarnos al volante, el puesto de conducción más elevado y por delante la pantalla del cuadro de mandos que permite ver por ejemplo el navegador a tamaño completo sin necesidad de poner la mirada en la consola central (de hecho si vemos el navegador enfrente, desaparece de la parte central). Buena visibilidad y el asiento nos permite una conducción confortable.

Tecnológicamente tiene mucho y bueno con su pantalla táctil de 8 pulgadas y con multiples opciones para configurar y disfrutar.
Posee un notable espacio interior tanto delante como detrás. Particularmente si en la parte trasera son dos y no tres los pasajeros. Siendo un coche alto no hay problemas en ese aspecto.

La conducción del T-Cross la hicimos en ciudad y también en un viaje que nos llevó a La Garrotxa. En tierras volcánicas la naturaleza de la comarca de Olot y el verde esperanza T-Cross se fundieron. De hecho es donde mejor se defiende y está pensado este crossover. Y en este punto y más en el modelo Sport que probamos su rendimiento es muy bueno. Un coche robusto por fuera y ágil por dentro, fácil de conducir y con este modelo con el ya habitual motor de tres cilindros TSI 1 litro de gasolina con 115 CV en sus varios modos de conducción – de económica a sport – nos agradó y alcanzamos buenas cifras de consumo. Tiene un depósito de gasolina de 40 litros.
En definitiva un SUV urbano cómodo de conducir, con un bonito diseño exterior, tecnológicamente con un nivel excelente y una notable habitabilidad. Y ya puestos a tirar para casa, un vehÃculo Made In Spain fabricado en Navarra, fácil de conducir.




