En concreto este Seat León familiar en carrocería ST (Sport Tourer) de 221 Kw de potencia (300 CV) y una cilindrada 2.0 (1984) con cambio automático DSG de 7 velocidades y el acabado Cupra que entre otros plus tiene techo abrible en origen.
El Seat Cupra es antetodo un estupendo coche de 5 puertas y 5 plazas – si bien, todo hay que decirlo en la parte trasera mucho más cómodo para dos pasajeros y más si como sucede con mis amigos son altos como sucedió en la prueba.

El modelo en gasolina (TSI) de 4 cilindros tiene tracción 4x4 (como muestra el 4Drive que aparece en la parte trasera inferior derecha). Posee un depósito de 55 litros y unas dimensiones de 4’548 m. de longitud por 1’816 m de anchura y 1’431 de altura. En la parte delantera su parrilla central con los faros afilados. La amplitud del lateral nos gustó también así como la parte trasera con el nombre de Cupra.
Posee uno de los mejores maleteros con 587 litros. Su potencia queda reflejada en los 250 Km/h y una aceleración de 0 a 100 en 4’9 segundos. Toda esta colección de datos ya hablan por sí solo de su majestuosidad.

Al volante – deportivo – disfrutamos de una confortable conducción con dos grandes pantallas. Especialmente nos gusta la apuesta de Seat con el Cockpit que permite visualizar varios tipos de pantalla – hablamos la del cuentakilómetros que se convierte en navegador por ejemplo. La pantalla central responde a lo que esperamos con la apuesta tecnológica de Seat. Pero por encima de todo en los modos de conducción con el Sport y sobretodo la potencia y como no puede ser de otra manera y con el rugido extra cuando tocamos el botón Cupra y se ilumina dando el plus.
Obviamente por fuera no deja indiferente y el color azul de nuestra prueba es francamente bonito. Las luces con los faros LED dan también ese look agresivo, así como las llantas. Toda una colección de detalles que hacen de este Seat Cupra (con el León escondido) un gran coche.





